viernes, 17 de octubre de 2014

La gestión heteronima del Ebola ( apostillas a Spain is different)

Leve, leve, muito leve,
Um vento muito leve passa,
E vai-se, sempre muito leve.
E eu não sei o que penso
Nem procuro sabê-lo

(Un viento muy leve pasa,
y se va, siempre muy leve.
Y yo no sé lo que pienso
ni me importa saberlo).
Poema XIII. Alberto Caeiro

Como ya se comentaba en el post de ayer, el telediario de la noche de Radio Televisión Española (siempre a las órdenes del gobierno) informaba de la habilitación de una página web gobernamental dedicada a informar sobre la infección por el virus del Ébola.
Sin duda constituye una buena noticia, especialmente porque detrás de él parece estar el Comité Científico sobre la enfermedad del virus del Ébola constituida por profesionales sanitarios solventes, que han salvado la cara del inepto Gobierno de España a través de sus comparecencias, las únicas que han transmitido a la opinión pública un mensaje mínimamente creíble de lo que estaba ocurriendo.
Bievenida sea esta web, aunque sea dos meses y medio después de que llegara a España el primer infectado por el virus ( ya se sabe que esto de las webs lleva su tiempo).
Sin embargo resulta pasmoso que dicho recurso se encuentre completamente al margen del Ministerio de Sanidad, Igualdad y Políticas Sociales, ministerio que aparentemente debería tener las competencias sobre la materia. En la web del Minsiterio, a día de hoy no hay ninguna información sobre la web, ningún enlace, ninguna referencia a la misma. Como si al gobierno le diera grima mezclar el contenido ( la información sobre el Ébola) con el continente ( el ministerio que debe gestionarlo).
Aunque Alvaro de Campos, Ricardo Reis y Alberto Caiero fueron los principales heterónimos que se inventó el maravilloso Fernando Pessoa para poder dar salida a todas las voces poéticas que llevaba dentro, se calcula en cerca de 70 el número de heterónimos que fue capaz de inventar el poeta portugués.
El Presidente español, Mariano Rajoy, parece haber inventado una nueva forma de política, consistente en inventar carteras heterónimas cuando el ministro de turno no le funciona. De tal manera que quien lidera la gestión de la crisis del Ébola ya no es la Ministra de Sanidad, sino aparentemente la Vicepresidenta del gobierno. Pero como buen demiurgo de heterónimo,  el Presidente se resiste a eliminar a las criaturas que ha creado , quizá porque sería reconocer  su propia incompetencia, además de acabar con una parte sustancial de si mismo.
Así, el Ministerio de Sanidad, Igualdad y Políticas Sociales se ha acabado convirtiendo en una inmensa chamarilería donde se puede encontrar todo tipo de recuersos más o menos pintorescos, salvo la información sobre la infección del Ebola que necesitan los ciudadanos.
Por cierto, la mencionada web sigue sin aparecer en la primera página de Google cuando se teclea Ebola. La culpa es de la gente, que no se entera.
Definitivamente , España es diferente.

jueves, 16 de octubre de 2014

Spain is different

Hay personas en el metro que evitan tocar las barras de sujeción, gente que cree que puede ser contagiada del Ébola por cualquier viajero con aspecto  de estar acatarrado, y en las Islas Canarias hay quien da por hecho que el archipiélago acabará convertido en un inmenso lazareto, en que todo movimiento de pasajeros con la península será rigurosamente vigilado.
Si uno ha tenido la curiosidad de buscar en Google la palabra “Ebola”, habrá comprobado que la primera página ha estado sistemáticamente monopolizada por noticias procedentes de los periódicos , de tanta fiabilidad como la que aparece en el ABC de ¿Por qué es tan letal el virus del Ébola? ( tranquilizando a la población como se observa), en la que se señala que “ un posible punto de entrada del Ébola en España podría ser el de la inmigración ilegal que entra a través de las ciudades de Ceuta y Melilla”, al que como se sabe pertenecen la totalidad de los casos de la infección atendidos. Junto a ella informaciones de RTVE inexactas , y dos comentarios sensatos de internautas conocidos como Salvador Casado y Joan Carles March. Solo una de las referencias de la primera página de Google es de un organismo oficial reconocido ( la Organización Mundial de la Salud).
Por el contrario si se teclea “Ebola infection” la práctica totalidad de de las referencias (en inglés) proceden de este tipo de organizaciones, desde la propia OMS al CDC de Atlanta, pasando el CDC europeo .
Sí, es posible que todo esto no se más que consecuencia de los perversos algoritmos de Google y las pérfidas estrategias de los periódicos para salir alto en los motores de búsqueda.
Cambiemos de foco y revisemos las páginas de instituciones dependientes de los gobiernos correspondientes: En el Department of Health británico ( ningún caso aún de infección por Ébola en su territorio) aparece claramente identificado en su web la información general a la población sobre la infección. Ésta es omnipresente en la web del CDC americano.
Desde hace semanas el CDC Europe informa en dos modalidades ( para profesionales sanitarios y población general) de lo que es el Ébola: apenas una hoja clara, concisa y precisa.
Afortunadamente España es diferente. No tienen más que comparar las web del Department of Health o el CDC y el Ministerio de Sanidad, Asuntos Sociales e Igualdad español. La española responde fielmente a nuestra historia, un modelo de barroquismo, con ribetes de plateresco: para empezar algunos navegadores informan de que la conexión no e segura. Una vez dentro no es difícil perderse entre múltiples contenidos abigarrados, la mayor parte de ellos hechos para mayor gloria de la Ministra de Sanidad. Como si fuera una estrella de cine , se han ido sucediendo desde hace semanas sus fotografías sonriente junto a sus colegas europeos, en el consejo interterritorial , o reunida con sus colaboradores más estrechos manifestando una inusitada atención. La web del Ministerio solo informa de las actividades que hace el Ministerio, pero no de lo que está alarmando a la gente. Desde la llegada de los primeros casos a España en agosto, hasta el día de ayer no era posible encontrar información como la del CDC europeo en la web del Ministerio.Aún así, la información no está visible a primera vista , sino que hay que bajar bastante por la página hasta encontrar una pestaña que dice “ Información sobre el brote de enfermedad por virus del Ébola”. Dentro de ella la llamada “ Información general sobre el brote de enfermedad por virus del Ébola: preguntas más frecuentes”, mezcla sin vergüenza información general sobre la enfermedad con propaganda de lo que está haciendo “ supuestamente” el gobierno español
El Telediario de la amaestrada 1ª cadena de RTVE informaba esta noche de que se ha habilitado una web con información sobre el Ebola de la que en cambio no se informa en la web del Ministerio.
Mientras tanto, la alarma y la desinformación cunde  entre la población española, angustiada ante la supuesta propagación de la infección que supondría la aparición de los nuevos casos de sospecha conocidos hoy.
Dar información clara, fiable y sólidamente documentada no es tan difícil. Lo ha hecho Juan Gervas esta semana desde su columna de El Mirador en Acta Sanitaria. Si no son capaces de informar bien ¿por qué al menos  no ponen el enlace a este artículo en la cabecera de la web del Ministerio?
(Fotografía tomada de la web del Minsiterio de Sanidad)

lunes, 13 de octubre de 2014

El país que merecemos

Durante muchos años hemos presumido de tener uno de los mejores sistemas sanitarios del mundo. Pero como es habitual, nos convencimos de que su bondad era resultado de un regalo divino, de la misma forma que nos tocó en suerte el aceite de oliva y  un clima envidiable. Y descuidamos las indispensables tareas de cuidado y atención que un sistema sanitario precisa cada día.
Como las fortalezas del sistema se debían solo al deseo de los dioses se instaló la creencia de que la cartera de Sanidad era una cartera “maría”, a emplear en los cambalaches de los partidos una vez que ganan las elecciones. Para dirigir el ministerio de Sanidad sirve cualquiera: y así, personas como Celia Villalobos, Leire Pajín o Ana Mato, sin conocimiento alguno del sistema sanitario, además de absolutamente incompetentes, fueron elegidas por los presidentes de turno, quienes consideraban que no hacía falta saber alguno para dirigir el ministerio que debería ocuparse de la salud de los españoles. En las comunidades autónomas los nombramientos siguieron similares tendencias, prefiriendo a menudo elegir prebostes de partido que profesionales políticos: innumerables son los consejeros cuya experiencia en el sistema sanitario en el momento en que aceptaron el cargo era similar al que podían tener sobre el soul de los años 60.
De la misma forma que el conocimiento en sanidad no es importante a la hora de dirigir la sanidad, tampoco tiene por qué serlo el garantizar la financiación necesaria,  ni abordar de verdad los graves problemas de ineficiencia y despilfarro que tiene el sistema.
En manos de semejantes líderes, la salud pública se ha ido abandonando por considerarse superflua, cuando no ocurrencia de partidos izquierdistas ( como dijo un consejero del Partido Popular de Madrid él era tan partidario de la salud pública como de la privada). Siguiendo esa idea, en Madrid se eliminó la Dirección General de Salud Pública por innecesaria. Hospitales que dedicaron buena parte de su trayectoria histórica a la atención a las enfermedades infecciosas y tropicales, se desmantelaron puesto que aquí no hay trópico ni enfermedades de “negros”. Cuánto nos preocupan éstos lo demuestra nuestra atención a los casos, los muertos, o las tragedias de los seres humanos que viven donde se inició la enfermedad: ni ayuda ( lo que si hacen en cambio otros países tan alejados o más que el nuestro), ni interés alguno, salvo que contagien a algún buen samaritano de los nuestros.
La vergonzosa gestión de los casos aparecidos de infección por Ébola en España no hacen más que reflejar el país que tenemos y que todos hemos contribuido a crear por acción  ( apoyando a políticos y partidos corruptos e ineptos)  u omisión ( encogiéndonos de hombros ante cada imbecilidad que han ido aplicando durante años).
Silvia Ayuso y Elena Sevillano reflejaban muy bien ayer en El Pais la diferencia de la gestión de los casos entre Estados Unidos y España, entre un país que es capaz de gestionar emergencias en salud pública y otro que  convierte la improvisación y la chapuza en su norma de actuación. Un país en que los médicos no disponen de material adecuado para atender a una enfermedad cuya mortalidad puede llegar al 90%, donde la formación ( si es que hay) se limita a ver un video, y donde el médico de urgencias del hospital de Alcorcón que asume el riesgo personal de atender a la auxiliar sospechosa, se entera de los resultados de las pruebas a través de la prensa.
La ministra de Sanidad (ya experta en presentarse ante los medios sin conocimiento alguno sobre lo que habla) protagonizó una de las ruedas de prensa más patéticas que se recuerdan ante el primer caso de Ebola aparecido fuera del continente africano. El Consejero de Sanidad de Madrid (sustituto de otro compinche que tuvo que dimitir como resultado del fracaso absoluto de su prepotencia en el proceso de privatización de centros sanitarios madrileños) cometió el acto más abyecto que se recuerda en un responsable sanitario al acusar a la auxiliar de enfermería infectada por el virus de mentir, haciéndola responsable de su propio contagio.
Ninguno de los dos responsables sanitarios citados ( Ana Mato y Javier Rodriguez) han sido cesados. Sin embargo sus jefes les han relegado de la dirección de la gestión de la crisis, poniendo en evidencia que son incapaces de ejercer su responsabilidad.
Cualquiera que sepa algo de daños, errores y seguridad sabe perfectamente que cuando un paciente resulta afectado es el sistema en su conjunto el que falla , y nunca es consecuencia del error de una sola persona: porque el sistema debería haber establecido los procedimientos para evitar o minimizar ese error. Este post del grupo de Seguridad del paciente de semFYC lo explica muy claramente. Que un consejero de sanidad desconozca los principios más elementales de la seguridad clínica demuestra en manos de quien estamos. En manos de ignorantes, incompetentes y desalmados. Los profesionales sanitarios tenemos una obligación moral de no permitir ni una vez más el deterioro bestial del sistema nacional de salud. No deberíamos permitir ser dirigidos por personas sin la más mínima cualificación técnica ni moral, ni atender pacientes en condiciones que incumplen los más elementales principios éticos y clínicos. Si no hacemos algo al respecto tendremos el país que merecemos.
(Fotografia. el abyecto Rodriguez y la ministra  Mato)

martes, 7 de octubre de 2014

Woman. Under 40 ( Mujer...y menor de 40)















 
Los niños que empiezan hoy la escuela se jubilarán en 2065.
¿ Tienes alguna idea de cómo será el mundo entonces?”

Ken Robinson

La pregunta de Robinson, el brillante profesor de Arte británico, sigue sin importar a nadie. Los niños que estudian hoy educación primaria son  formados como sus padres y sus abuelos: tablas de multiplicar, memorización de listas de fechas y reyes, y..."my taylor is rich"Sus hermanos que están entrando en la universidad siguen fotocopiando los apuntes del profesor de turno; y el sistema sanitario , dirigido por gente de la edad de sus padres ( si no de sus abuelos) sigue planificando sus actividades como hace veinte años, sin caer en la cuenta de que sus futuros usuarios emplean la  mayor parte de su tiempo libre en escribir por WhatsApp, y valoran la inmediatez por encima de todo.
La generación que  presume de haber liderado la reforma de la Atención primaria en España, sigue creyendo que es mayoritaria,  convencida de que las propuestas que defendieron hace 30 años permanecen vigentes.
Sin embargo la realidad es muy diferente. Cada año acaban la residencia centenares de médicos de familia que han ido emigrando o alimentando las listas del paro, conforme se deterioraba la situación económica; mano de obra barata, convenientemente amenazada y explotada por la administración de turno.
La profesión médica se ha feminizado radicalmente:  más del 70% de los nuevos estudiantes de medicina son mujeres, que representan ya en algunos casos el 85% del total de los estudiantes en algunas facultades. Algunas estimaciones cifran en más del 70% el porcentaje de mujeres entre los médicos que  trabajan en atención primaria.
En un artículo que publicaron en Medicina Clínica,  Arrizabalaga y Bruguera  ponían de manifiesto que las mujeres tenían mayores capacidad de comunicación que los hombres, elemento clave en la atención centrada en el paciente y aspecto esencial en el trabajo en atención primaria.
En una revisión sobre los resultados del examen MIR publicado en el blog MIREntrelazados se concluía que  “existe un comportamiento diferencial en los resultados centrales del MIR a favor de la mujer, cuyo predominio en ese intervalo central hace que su media y mediana sean mejores”. Dada la dificultad que supone poder acceder al grado de medicina y superar el examen MIR semejante predominio femenino debería ser motivo de reflexión en algún momento.
¿Se han adaptado nuestras organizaciones profesionales a esa realidad poco discutible?
La respuesta es no. Javier Padilla escribía hace unos días sobre la masculinización de la profesión médica: la fotografía que refleja la composición del llamado Foro de Médicos de Atención Primaria es más propia de los casinos de las capitales de provincia de los años 50 del siglo pasado que del siglo XXI. Ni una sola mujer. Nadie por debajo de los 40.
Como señalaba Sheryl Sandberg , la Chief Operating Officer de Facebook en TED , las mujeres no alcanzan el nivel más alto de sus respectivas profesiones en ningún lugar en el mundo: de190 naciones solo 9 estaban  dirigidas por mujeres al final de la pasada década; menos del 13% de la representación parlamentaria es femenina; solo el 15% son mujeres en las juntas directivas de la grandes corporaciones ( cifra que apenas ha aumentado en más de una década); incluso en las organizaciones no gubernamentales no pasan del 20% . A diferencia de los hombres, el coste que supone para las  mujeres la elección entre el éxito profesional y el desarrollo personal es muy grande:  mientras 2/3 de los directivos casados tenían hijos en Estados Unidos, la cifra no superaba el tercio en el caso de las mujeres en la misma situación.
En nuestro entorno, la Sociedad Española de Medicina de familia y comunitaria (semFYC) solo ha tenido dos presidentas en cerca de 35 años de existencia. No será por falta de mujeres  sobradamente preparadas.
El problema no es una cuestión de buen rollito, de establecimiento de cuotas, o de feminismo mal entendidos. Sencillamente es una cuestión de adecuación a la realidad, de convertir en formal lo que es real. Muy difícilmente defenderá los problemas de un parado o un médico que arrastra contratos basura desde hace años, un colega cómodamente instalado en su plaza en propiedad para toda la vida. La indiferencia con la que las sociedades profesionales tratan los abusos de las administraciones en los infames procesos de contratación( el más reciente , la OPE de Madrid) es buen ejemplo de ello. De la misma forma, tampoco será igualmente sensible a los problemas que supone tener que compatibilizar la carrera profesional con el cuidado diario de tres niños, un respetable cincuentón con los hijos estudiando en Estados Unidos.
No hay ya excusas. Experiencias como el de los Jóvenes Médicos de familia españoles ( que lideran múltiples grupos de trabajo europeos) o el movimiento Vasco de Gama demuestran que sobran personas altamente cualificadas capaces de liderar un cambio real. El rollo de que les falta un hervor no se lo cree nadie mínimamente honrado
La próxima Presidencia de la sociedad española de medicina de familia ( que esperemos sea por fin una única sociedad) debería ser ejercida por alguien menor de 40 años. Y por supuesto, debería ser mujer.
Y si no es así, los médicos de familia por debajo de 40 años deberían buscarse  una nueva sociedad de Médicos de Familia en Precario como vaticinaba Juan Simó. Sería la cuarta. Pero más justificada que mantener las tres restantes. 

(Fotografías: 

viernes, 3 de octubre de 2014

Fue un golpe maestro ...quitarnos la sed


Robaron las antenas,
La miel de las colmenas,
No nos dejaron ni banderas que agitar.
Cambiaron paz por deudas,
Ataron nudos, cuerdas
Y la patrulla nos detuvo por mirar.
Fue un atraco perfecto,
Fue un golpe maestro
Dejarnos sin ganas de vencer.
Fue un atraco perfecto,
Fue un golpe maestro
Quitarnos la sed.

Golpe maestro. Juanma Latorre. Vetusta Morla.2014


Pasaron ya quince días de las oposiciones a vacantes de médico de familia en la Comunidad de Madrid y todo transcurre según lo previsto: habrá algunas impugnaciones ( posiblemente rechazadas), un periodo posiblemente largo hasta la publicación de los resultados definitivos , y finalmente la relación de admitidos, para alborozo de los primeros y decepción de todos los demás. Para éstos últimos el castigo puede ser eterno, puesto que entre las "innovaciones" de la convocatoria se incluye la adjudicación a todos los candidatos de un número de orden en la llamada bolsa centralizada para contratos de larga duración  e interinidades  ( el argot de la burocracia sanitaria es un cruce siniestro entre Kafka y Orwell). De tal manera que un mal resultado en el inefable examen puede condenar al paro y la explotación hasta el fin de los tiempos al que aquel  día aciago estuviera espeso.
Sigo recibiendo preguntas a cual más delirante de la supuesta prueba objetiva. La última muestra es la siguiente, que seguramente será rápidamente contestada por los médicos de familia de cualquier país del mundo:
“ Cuando se accede a la pantalla plana de DGPs ( Datos Generales del Paciente), la opción de visualización que aparece por defecto es la de los DGPs estrella, que son los que se han definido previamente . Señale la FALSA:
-    a) cada profesional puede definir sus propios DGPs. estrella de profesional, eligiéndolos uno a uno o importando los creados por el centro.
-    b) Si el profesional no ha configurado sus propios DGP estrella, va a visualizar los elegidos por el centro.
-    C) Los DGP estrella del profesional se configuran sólo en un paciente y entonces vale para todos los demás
-    D) Los DGPs estrella de un paciente no se pueden eliminar.
"

La pregunta está clara como el agua. Aunque me he molestado en buscar en los índices del Harrison ( Tanto por DGPs estrella como por Stars Patient General  Items) y no figura por ningún lado. En Google no he tenido mejor suerte porque solo me sale “ la estrella del sur” la novela de Gustavo Vázquez Lozano.
Leído por primera vez el concepto DGP Estrella se parece más a  uno de esos paquetes fraudulentos de las preferentes de Bankia que a algo que deba saber un médico para atender bien a sus pacientes. Pero admitiendo mi absoluta ignorancia sobre la respuesta correcta,  pasemos a su análisis gramatical:
-    La frase “ la opción de visualización que aparece por defecto es la de los DGPs estrella, que son los que se han definido previamente” , además de esotérica ( ¿quién los ha definido previamente?) es claramente incorrecta, y no pasaría la corrección más bondadosa en las pruebas de acceso a la universidad.
-    La opción A , además de redundante (cada profesional puede definir sus propios DGPs Estrella de profesional,) no aclara nada sobre ese misterioso proceso de importación al que alude ( ¿cómo se importa? ¿quién lo traslada’ ¿hay que pagar algo?)
-    La opción C abunda en la misma línea , siendo más propio de lenguaje de parque infantil, que de examen para titulados superiores con una especialidad ya a sus espaldas: eso de “entonces vale para todo lo demás” es de similar rigor que el viejo “ ulti para todas las bazas, carambolas y gatas
-    Desconozco si la opción D es cierta , pero de serlo es demoledora. Del tipo del Abandonad toda esperanza del Dante
Me gustaría que esta pregunta fuera leída y comentada fuera de España. Tal vez la respondan a la primera, en cuyo caso podremos estar orgullosos del nivel de rigor y competencia clínica que se pide en España a los médicos de familia para poder tener un puesto de trabajo estable.
Con la salvedad del sindicato AMYTS ninguna organización profesional se ha manifestado públicamente ante semejante vejación al papel que deben representar los médicos en una sociedad. En la pagina web del Colegio de Médicos de Madrid ( que se llama ICOMEM para poder meter la palabra "ilustre") informan por el contrario del concurso público que han convocado para ajustarse a la normativa contra incendios. Ni rastro de OPE.
Sería difícil imaginar que una pregunta como la de los DGP Estrella apareciese  en unas oposiciones para cardiólogos o cirujanos maxilofaciales. A los médicos de familia en cambio se les puede someter a cualquier humillación sabiendo que nunca protestarán. Entre unos y otros han conseguido quitarnos la sed.
Queda por ver si seremos capaces de recuperarla algún día


 Fue un atraco perfecto,
Excepto por esto:
Nos queda garganta, puño y pies.
No fue un golpe maestro,
Dejaron un rastro,
Ya pueden correr.
Ya vuelve la sed.
Golpe Maestro. Juanma Latorre.Vetusta Morla